“Días como ayer no se deberían cuantificar por horas. Deberían contarse en besos, en canciones, en trucos en las rampas, en sorpresas, en irreverencias, en actos vandálicos, en visceralidades, en sueños químicos, en gramos, en mililitros, en gomitas de colores, en boletos, en stickers, en mordidas, en rasguños… Y decir ¿Hace cuántos besos estamos juntos? ¿Dentro de cuántos gramos te vas? ¿Recuerdas lo que te dije hace siete canciones? ¿Te puedes quedar cinco rasguños más?”
—J G l 0 w ! ★